Hola, soy Anto.
La persona detrás de La Huerta de Antonia.
Pero en realidad, esto no empezó como un proyecto… empezó como una necesidad.
La necesidad de volver a lo simple.
De entender los tiempos de la tierra.
De conectar con algo más real.
Mi huerta nació así: probando, equivocándome, aprendiendo.
Semilla por semilla.
Mi nombre es Antonella,
pero algunas personas de mi círculo íntimo me llaman Antonia.
Así me apodó mi abuelo.
Y con el tiempo, ese nombre empezó a expandirse:
amigos, compañeros, vecinos… y también esta comunidad.
La Huerta de Antonia no es solo un nombre.
Es una forma de habitar este espacio.
La Huerta de Antonia nació inspirada, sin que yo lo supiera al principio,
en las raíces de mi abuela materna.
En el autoabastecimiento.
En la necesidad de consumir de forma más consciente.
En volver a preguntarnos qué comemos y de dónde viene.
Y en algo muy simple, pero muy poderoso:
el valor de lo que podemos hacer con nuestras propias manos.
Es un espacio donde comparto lo que aprendo,
pero también donde acerco semillas agroecológicas,
producidas de manera artesanal y respetando los ciclos naturales.
Cada semilla que llega a vos tiene historia.
No es producción masiva.
Es trabajo consciente, en pequeña escala y con intención.
A veces, las redes sociales no alcanzan para decir todo.
Por eso nació este espacio.
Para estar más cerca.
Para reflexionar.
Y para cultivar juntos no solo alimentos,
sino también ideas, comunidad y valores.
Gracias.
Por interesarte, por confiar,
y por ser parte de esta comunidad que crece,
igual que una semilla 🌱
